¿Alguna vez te has preguntado que pasa cuando mueres? Bueno, yo tengo una pequeña idea sobre eso. La gente muere a todas edades, y de todo tipo de causas. A veces es por heridas, otras por enfermedad.
Pero a veces, hombres y mujeres ancianos simplemente mueren al dormir.
En algunas ocasiones, las personas ancianas sólo mueren sin advertencia al dormir. Ellos estaban perfectos de salud, sólo estaban viejos. Realmente no hay explicación de porqué mueren, sólo mueren. Hubo una pequeña prueba hecha en los años 50, para ver si se podía explicar esto. Tomaron 10 sujetos de prueba que tuvieran al menos 80 años de edad, y les preguntaron si ellos se quedarían ahí, en esas instalaciones, hasta que murieran. Estas personas eran particularmente mayores, así que podrías decir que no les quedaba mucho.
A medida que cada uno iba muriendo, algo peculiar pasaba. Justo antes de que su corazón se parara, sus lecturas cerebrales se volvían increíblemente erráticas. Y sin embargo, aún empataban un cierto patrón. Era algo que nunca habían visto. Esas lecturas eran como las de alguien teniendo la peor pesadilla de su vida. Sus rostros permanecían perfectamente calmados, junto con sus cuerpos... pero no lo estaban.
Pero uno de los sujetos de prueba sobrevivió. Parecía un hombre muy resistente. Él tenía las lecturas cerebrales iguales a las de los otros, pero su corazón no se detuvo. En lugar de eso, se despertó con un grito, y se revolvió violentamente. Los científicos corrieron hacia él, y le preguntaron que había pasado en su cabeza. ÉL dijo que fue la cosa más terrorífica que alguien pudiera ver. Él dijo que era la razón por la cual las personas morían mientras dormían. Dijo que morir al dormir no era pacífico, que era la peor experiencia que pudieras tener. Y justo cuando estaba por decirles... sus ojos giraron dentro, hacia su cabeza, y se colapsó en su cama. Había muerto de agotamiento. Su corazón se colapsó completamente.
Los científicos estaban desconcertados. El proyecto se detuvo ahí.Se negaron a poner a más personas a pasar por esta experiencia. Los resultados fueron guardados, y el proyecto fue escondido de los ojos del mundo. Se perdió en los archivos del gobierno, para que el público nunca lo viera. Pero, uno de los científicos no estaba satisfecho con esto. Muchos años después, ese mismo científico tenía la misma edad en que podía morir al dormir. Él recordó el proyecto de años atrás, y decidió que hallaría lo que el viejo estuvo a punto de decirles. Pasó un buen tiempo preparando su viejo corazón para cualquier cosa que pudiera venir. Quería asegurar que sobreviviría a esto. Una noche se fue a dormir, como siempre. Pero ese sueño fue diferente. Él estaba en total oscuridad. Pero había una pequeña luz emanada de lo que parecía ser un cuarto de baño.
Él parecía estar siendo atraído hacia ahí. No podía detenerse a si mismo de caminar hacia ahí. Abrió la puerta. Había una pequeña luz parpadeante, un espejo un tanto sucio, un escusado roto y una bañera, que parecía estar en las mismas condiciones. El piso era frío concreto. Había un lavabo. Se sintió forzado a lavarse la cara con agua. Parecía perfectamente normal. Él miró del lavabo al espejo, y se vio a si mismo. Se veía perfectamente normal, de igual manera. Se secó la cara, volvió a abrir los ojos, y vio su reflejo de nuevo. Pero ahora fue muy, muy diferente.
La persona en el reflejo parecía ser él... pero era diferente. Era como si alguien lo hubiera sacado de su tumba al rededor de seis meses después. La figura estaba podrida, pero aún tenía alguna semejanza con él. El científico estaba paralizado del miedo. Pero no lo suficiente como para evitar llenar una increíble urgencia de acercarse al reflejo. Lentamente movió sus manos hacia el espejo. Pero, en lugar de tener su mano detenida por el cristal, siguió avanzando hacia la figura. Él regresó su mano con increíble asombro y terror. La figura comenzó a hablar, en una versión rasposa, degradada de la voz del científico: "T-todos t-t-tienen su hora. T-t-tú tuviste mucha suerte para sobrevivir hasta ahora. P-pero ya te ha llegado.. p-prepárate..." . La figura se movió hacia él. Él intentó buscar por todos lados una salida. Pero la puerta había desaparecido. Estaba atrapado en ese cuarto. Su miedo lo congeló como para hacer cualquier movimiento. De repente, la figura se abalanzó sobre él, gritando de una manera que no podrías imaginar. Y al momento en que hizo contacto con él, se despertó. Se sentó violentamente, con la respiración muy agitada.
El científico se dio cuenta inmediatamente de lo que acababa de experimentar. El rápidamente tomó un pedazo en blanco de papel de sobre el escritorio a un lado suyo. Había preparado esto con antelación, sólo por si a caso. Él escribió unas palabras tan rápido como pudo, pues sabía que su corazón estaba a punto de colapsar. El papel decía :"MUERE ANTES DE DORMIR". Luego, aventó el papel y lápiz, esperando morir, entonces. Pero no pasó. Miró hacia la salida de su cuarto. Parada ahí, estaba la figura de su pesadilla.
La figura susurró: "N-no pensabas que p-podrías escapar t-t-tan fácil, ¿o si?" Los ojos del científico se dilataron con miedo. Alcanzó a decir: "¿Qué... qué eres?" La figura se movió hacia un lado de la cama, y susurró a su oído "Soy dios...". Y con esas palabras, murió el científico.
El científico era un hombre solitario. Toda su familia estaba muerta, y no tenía más que un sólo amigo. Nadie encontró el cuerpo por meses. Pero un día, su amigo fue a visitarlo, y golpeó la puerta. Sin respuesta. Luego de unos segundos, olió un hedor horrible desde dentro de la casa. Caminó por el rededor a la parte de atrás, y miró por la ventana del cuarto. Dentro, estaba oscuro. Pero lo que pudo ver fue la figura podrida de su amigo, que había estado ahí, muerto por meses. La figura casi empataba con la que le causó la muerte. Después de llamar a la policía, su cuerpo fue levantado. La causa de la muerte fue etiquetada como "por la edad". Pero encontraron el papel a un lado de su cama. Fue puesto con la evidencia, y hubo algunas historias en periódicos locales. Y así todos siguieron pensando que morir de viejo era natural, y que morir al dormir era el método más pacífico para irse...
Bueno....
Bien por ellos...
Yo no soy quién para decir si esto es verdad, pero lo que sí sé es que algunas noches son más frías que otras.
31 agosto 2011
22 agosto 2011
El Experimento Ruso del Sueño - Parte 3
Se recomienda leer la Primera Parte y la Segunda Parte antes de comenzar aquí.
A los otros dos sujetos de prueba se les hizo la misma cirugía, ambos sin anestesia, de igual manera. Aunque tuvieron que ser inyectados con un paralítico para la duración de la operación. El cirujano encontró imposible realizar la operación mientras los pacientes reían continuamente. Una vez paralizados los sujetos sólo podían seguir a los investigadores presentes con los ojos. El paralítico limpió su sistema por un anormal corto periodo de tiempo, y pronto estaban de nuevo intentando escaparse de sus ataduras. Al momento en que pudieron hablar ya estaban pidiendo de nuevo el gas estimulante. Los investigadores intentaron preguntarles porque se habían herido a si mismos, porqué se habían arrancado las entrañas, y porqué querían que les dieran el gas de nuevo.
Sólo una respuesta fue obtenida: "Debo permanecer despierto..."
Las correas de los tres sujetos fueron reforzadas, y ellos fueron colocados de vuelta en el cuarto esperando la determinación de qué se haría con ellos. Los investigadores, enfrentándose a la ira de sus "benefactores" militares por haber fallado las metas establecidas en el proyecto, consideraron aplicar la eutanasia a los sujetos sobrevivientes. El oficial al mando, un ex-KGB, al contrario, vio potencial, y quiso ver que pasaría si ponían de nuevo el gas. Los investigadores objetaron fuertemente, pero fueron sobrepasados.
En preparación para ser sellados en el cuarto de nuevo, los sujetos fueron conectados a un monitor EEG y sus correas fueron puestas para un confinamiento a largo plazo. Para sorpresa de todos, los tres dejaron de luchar al momento en que se supo que pondrían de nuevo el gas. Era obvio que a este punto los tres estaban haciendo un gran esfuerzo por mantenerse despiertos. Uno de los sujetos que podía hablar estaba tarareando fuerte y continuamente; el sujeto mudo estaba torciéndose sus piernas contra las ataduras de piel con toda su fuerza, primero la izquierda, luego la derecha, luego la izquierda de nuevo para enfocarse en algo. El sujeto restante estaba sosteniendo su cabeza sobre su almohada y parpadeaba rápidamente. Habiendo sido el primero en ser conectado al EEG, muchos de los investigadores estaban supervisando sus ondas cerebrales con sorpresa. Eran normales casi todo el tiempo pero a veces se volvían líneas rectas inexplicablemente. Parecía que estaba sufriendo repetidamente de muerte cerebral , antes de regresar a la normalidad. Mientras se enfocaban en el papel saliendo del monitor de ondas cerebrales, sólo una enfermera vio sus ojos cerrarse al momento en que su cabeza golpeaba la almohada. Sus ondas cerebrales inmediatamente cambiaron a aquellas de un sueño profundo, luego se volvieron planas por última vez mientras que su corazón simultáneamente se detenía.
El único sujeto restante que podía hablar comenzó a gritar para ser encerrado inmediatamente. Sus ondas cerebrales mostraban las mismas líneas planas que aquel que acababa de morir al quedarse dormido. El comandante dio la orden de sellar el cuarto con ambos sujetos dentro, así como tres investigadores. Uno de éstos últimos inmediatamente tomó la pistola del comandante y le disparó justo entre los ojos, luego giró el arma hacia el sujeto mudo y le voló la cabeza de igual manera.
Apuntó el arma hacia el sujeto restante, aún atado a la cama mientras el resto del equipo médico y de investigación huía del cuarto. "¡No me quedaré encerrado aquí con estas cosas! !No contigo!", gritó él al hombre atado a la mesa. "¡¿QUÉ ERES?!", demandó, "¡¡Debo saber!!"
El sujeto sólo sonrió.
"¿Lo has olvidado tan fácil?", preguntó el sujeto, "Nosotros somos ustedes. Somos la locura que yace dentro de todos ustedes, suplicando ser libre a cada momento en lo más profundo de tu mente animal. Somos de lo que se esconden en sus camas todas las noches. Somos lo que sedan en silencio y parálisis cuando van al refugio nocturno el cual nosotros no podemos pisar".
El investigador pausó. Luego apuntó al corazón del sujeto y disparó. El EEG se volvió plano mientras el sujeto débilmente soltó: "Casi... fui... libre...".
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